El Che es el líder de la manada, nadie puede discutirlo, tampoco los nuevos perros que van siendo integrados a la manada. Este enorme perro, Chesaurio para sus amigos, se impone por presencia, de esa forma aleja a cualquiera que quería oficiar de rival. Además, calma todas las peleas del resto del grupo, sin necesidad de agresiones explosivas.
En el trabajo con Mariano Sanz, el permite el equilibrio del grupo al constituirse como el macho alfa indiscutido, logra mantener el orden y el equilibrio en la manada.

“El Che fue recuperado de la calle, una amiga lo encontró herido en la puerta de un supermercado y lo llevó a casa para curarlo y darle educación y adiestramiento. Estuvo como alumno mío como tres meses y luego mi amiga, la que lo rescató, me pidió que yo lo conservara ya que ella no podía llevarlo a su casa, por lo que me sentí bendecido con su compañía para siempre”, comenta Mariano Sanz, su entrenador y parnert

Hoy la manada lo necesita para su correcto funcionamiento, se ha constituido en una pieza clave para el trabajo de adiestramiento de todo el grupo y para mejorar la conducta de sus pares.

 

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